Golpe de calor en perros: prevención, señales y qué hacer

Salud · 6 may 2025

Golpe de calor en perros: prevención, señales y qué hacer

El golpe de calor en perros es una urgencia veterinaria. Aprende a reducir la exposición al calor, reconocer señales de alarma y contactar con un veterinario si sospechas que tu perro está afectado.

El riesgo aumenta con la exposición prolongada a altas temperaturas, el ejercicio intenso con calor o permanecer en un espacio cerrado y mal ventilado. Algunas características físicas también pueden influir.

Estas medidas preventivas no sustituyen la atención veterinaria ante síntomas preocupantes.

¿Qué es un golpe de calor?

Un golpe de calor ocurre cuando la temperatura corporal de un perro aumenta demasiado y su organismo ya no consigue regularla correctamente.

No es simplemente que el perro tenga calor. Se trata de una emergencia veterinaria que puede provocar complicaciones graves si no se trata rápidamente.

El riesgo aumenta especialmente cuando el perro permanece durante mucho tiempo expuesto al sol, hace ejercicio intenso con temperaturas elevadas o se encuentra en un espacio cerrado y mal ventilado.

Algunos perros también pueden tener un riesgo mayor debido a sus características físicas. Las razas braquicéfalas, como el Bulldog francés, el Bulldog inglés o el Carlino, pueden tener más dificultades para respirar y regular el calor.

1. Evita los paseos durante las horas más calurosas

Una de las medidas más sencillas es cambiar el horario de los paseos.

Durante los días de mucho calor, intenta salir a primera hora de la mañana o al final de la tarde, cuando las temperaturas son más bajas.

Si necesitas salir durante el día, busca zonas con sombra y reduce la duración y la intensidad del paseo.

No es necesario que tu perro haga el mismo nivel de ejercicio que en un día fresco. En jornadas especialmente calurosas, descansar también forma parte de cuidarlo.

2. Lleva siempre agua

Tu perro debe tener acceso a agua limpia y fresca, especialmente durante los días calurosos.

Si vais a salir durante varias horas, lleva una botella de agua y un recipiente adecuado para que pueda beber durante el paseo.

También es importante que tenga agua disponible en casa y que se cambie regularmente para mantenerla fresca.

No esperes a que tu perro parezca agotado para ofrecerle agua.

3. Nunca dejes a tu perro dentro del coche

Este es uno de los riesgos más importantes que debes evitar.

Nunca dejes a tu perro solo dentro de un coche durante un día caluroso, ni siquiera durante unos minutos.

La temperatura dentro de un vehículo puede aumentar rápidamente y convertirse en un entorno peligroso para un animal. Dejar las ventanas ligeramente abiertas no elimina este riesgo.

Si tienes que hacer un recado y no puedes llevar a tu perro contigo, lo más seguro es dejarlo en casa en un lugar fresco y ventilado.

4. Cuidado con el asfalto caliente

El calor no solo viene del aire.

Las aceras y el asfalto pueden alcanzar temperaturas muy elevadas cuando reciben directamente el sol, lo que puede causar lesiones en las almohadillas de las patas.

Antes de salir, comprueba las condiciones del suelo y, siempre que sea posible, elige zonas de tierra, césped o sombra.

Si el suelo está demasiado caliente para caminar cómodamente, es mejor esperar.

5. Proporciona un lugar fresco y con sombra

Cuando tu perro esté en casa o en el exterior, asegúrate de que tenga un lugar donde pueda refugiarse del sol.

Una zona fresca, ventilada y protegida de la exposición directa al sol puede ayudarle a mantenerse más cómodo durante las horas de calor.

También debes asegurarte de que pueda acceder fácilmente a su recipiente de agua.

¿Cómo reconocer un golpe de calor?

Detectar las primeras señales puede ser importante.

Algunos signos que pueden aparecer incluyen:

  • Jadeo intenso o persistente.
  • Respiración rápida o dificultosa.
  • Babeo excesivo.
  • Debilidad.
  • Inquietud.
  • Desorientación.
  • Dificultad para caminar.
  • Búsqueda constante de sombra o lugares frescos.

En casos más graves pueden aparecer vómitos, diarrea, alteraciones neurológicas, pérdida de conciencia o colapso.

Si observas signos compatibles con un golpe de calor, debes tratarlo como una emergencia y contactar con un veterinario inmediatamente.

¿Qué hacer si sospechas que tu perro tiene un golpe de calor?

Lo primero es actuar rápidamente y contactar con un veterinario o un servicio veterinario de urgencias. Sigue sus indicaciones durante el traslado.

Mientras organizas la atención veterinaria, detén la actividad, lleva al perro a la sombra y refréscalo con agua más fresca que su cuerpo. Evita echarle agua sobre la cabeza si tiene dificultades para respirar. La RSPCA recomienda enfriar al perro cuanto antes y llamar al veterinario para avisar de la urgencia.

No debes esperar simplemente a que el perro se recupere por sí solo. Incluso si parece encontrarse mejor después del episodio, es importante que sea valorado por un veterinario, ya que pueden aparecer complicaciones posteriormente.

Una pequeña prevención puede marcar la diferencia

Prevenir un golpe de calor no requiere grandes cambios. Evitar las horas de máximo calor, proporcionar agua, buscar sombra y no dejar nunca al perro dentro de un vehículo son medidas sencillas que pueden reducir considerablemente los riesgos.

Durante los días especialmente calurosos, presta atención al comportamiento de tu perro y adapta sus paseos y actividades a las condiciones del momento.

Y ante cualquier señal preocupante, no esperes a que los síntomas empeoren: un golpe de calor es una urgencia veterinaria y necesita atención profesional.

Para ampliar esta información, consulta las recomendaciones de la RSPCA sobre cómo reconocer y actuar ante un golpe de calor. Ante una urgencia, contacta inmediatamente con un veterinario.