5 ideas para hacer más agradable el paseo con tu perro
Paseo · 14 may 2025

Un paseo con perro no se mide solo por el tiempo o la distancia. Dejar espacio para olfatear, añadir juegos breves y variar la ruta cuando sea seguro puede hacer la salida más interesante.
Prueba estas cinco ideas y adapta el paseo a la edad, el carácter y la condición física de tu perro. Si una zona o actividad le incomoda, baja el nivel de estímulo o elige un lugar más tranquilo.
1. Déjale tiempo para olfatear
Uno de los errores más habituales durante los paseos es intentar que el perro camine todo el tiempo sin detenerse.
Para nosotros, una parada junto a un árbol puede parecer insignificante. Para un perro, sin embargo, los olores contienen muchísima información. Su olfato le permite conocer lo que ha ocurrido recientemente en un lugar y detectar la presencia de otros animales.
Por eso, dejar que tu perro olfatee durante el paseo puede proporcionarle estimulación mental además de ejercicio físico.
No significa que tenga que detenerse durante varios minutos en cada esquina. Puedes establecer momentos concretos del paseo en los que tenga libertad para explorar y olfatear tranquilamente.
Una opción sencilla es utilizar una señal como "a olfatear" para indicarle que puede investigar la zona.
Consejo
En una zona segura, reduce el ritmo y deja que tu perro explore durante unos minutos. No te preocupes demasiado por la distancia recorrida. Un paseo más corto puede seguir siendo muy enriquecedor si el perro tiene tiempo para utilizar su olfato.
2. Convierte el paseo en un pequeño juego
Los paseos también pueden ser una buena oportunidad para practicar algunos ejercicios de entrenamiento.
No necesitas dedicar todo el paseo a entrenar. Basta con introducir pequeños juegos de unos segundos.
Por ejemplo, puedes recompensar a tu perro cuando te mire voluntariamente mientras camina. También puedes practicar que se acerque cuando lo llamas o que camine tranquilamente a tu lado durante unos pasos.
Utiliza premios, elogios o cualquier otra recompensa que tu perro valore.
La clave está en mantener estos ejercicios positivos y breves. El objetivo no es convertir el paseo en una clase de obediencia, sino añadir pequeños momentos de interacción.
Puedes probar esto
Durante el paseo:
- Espera a que tu perro te mire.
- Felicítalo inmediatamente.
- Dale un pequeño premio si utilizas comida como recompensa.
- Continúa caminando.
- Repite el ejercicio varias veces.
Con la práctica, tu perro puede aprender que prestarte atención durante el paseo también es algo positivo.
3. Dale algunas oportunidades para elegir
No todos los paseos tienen que seguir exactamente la misma ruta.
Cuando el lugar sea seguro, puedes darle a tu perro cierta libertad para decidir dónde quiere explorar. Por ejemplo, puedes permitirle escoger entre dos caminos o dejar que pase un poco más de tiempo investigando un olor interesante.
Esto no significa dejar que el perro decida todo el recorrido. Como dueño, sigues siendo responsable de evitar carreteras, zonas peligrosas, animales que puedan reaccionar mal y cualquier cosa que pueda ponerlo en riesgo.
La idea es simplemente darle algunas oportunidades para tomar decisiones dentro de unos límites seguros.
Prueba un "paseo de olfateo"
Una vez a la semana, puedes hacer un paseo en el que el objetivo principal no sea caminar rápido ni recorrer una determinada distancia.
Busca una zona tranquila y segura y deja que tu perro explore a su propio ritmo.
Probablemente recorreréis menos distancia, pero tu perro tendrá más tiempo para investigar su entorno.
4. Premia el comportamiento que quieres ver
Si tu perro tira de la correa cada vez que encuentra algo interesante, los paseos pueden convertirse rápidamente en una experiencia frustrante.
En lugar de centrarte únicamente en corregir el comportamiento que no quieres, presta atención a los momentos en los que tu perro hace las cosas bien.
Por ejemplo, puedes recompensarlo cuando camine con la correa floja, cuando vuelva su atención hacia ti o cuando consiga ignorar una distracción.
Con el tiempo, el perro puede aprender qué comportamientos producen una respuesta positiva.
Además, la recompensa no siempre tiene que ser comida. Dependiendo del perro, puede ser suficiente con elogiarlo, jugar unos segundos o permitirle acercarse a un lugar interesante para olfatear.
Un ejemplo sencillo
Si tu perro empieza a tirar hacia un árbol, evita convertir inmediatamente la situación en un enfrentamiento.
Cuando vuelva a prestar atención y la correa se relaje, puedes recompensarlo y continuar el paseo.
De esta manera, aprende que caminar tranquilamente también le permite llegar a los lugares que quiere explorar.
5. Cambia de ruta de vez en cuando
Hacer exactamente el mismo recorrido todos los días puede resultar predecible.
Cuando sea posible, cambia ocasionalmente la ruta. Puedes explorar otra calle del barrio, visitar un parque tranquilo o llevar a tu perro a una zona nueva y segura.
Los nuevos lugares ofrecen diferentes olores, sonidos y estímulos, lo que puede hacer que el paseo sea más interesante.
Eso sí, presta atención a la reacción de tu perro. No todos los perros disfrutan de los lugares nuevos de la misma manera.
Algunos se sienten cómodos en zonas concurridas, mientras que otros pueden sentirse incómodos con mucho tráfico, ruido, personas o perros desconocidos.
Si notas que tu perro está nervioso o sobrepasado, busca un lugar más tranquilo en lugar de obligarlo a permanecer en una situación que le resulte estresante.
El objetivo no es caminar más, sino disfrutar más
Un buen paseo no se mide únicamente por los kilómetros recorridos.
Para un perro, poder olfatear, explorar, interactuar contigo y descubrir cosas nuevas puede ser tan importante como el ejercicio físico.
Por eso, la próxima vez que salgas a pasear, prueba a reducir un poco el ritmo. Déjale investigar algunos olores, introduce un pequeño juego, recompensa los buenos comportamientos y cambia de ruta cuando sea posible.
Y recuerda que cada perro es diferente. La edad, el nivel de energía, la personalidad y la condición física influyen en el tipo de paseo que resulta adecuado.
Si adaptas el paseo a las necesidades de tu perro, es muy probable que ambos disfrutéis mucho más de ese tiempo juntos.